Este informe describe la dinámica de las extorsiones en El Salvador a la luz de la estructura y el funcionamiento de las maras o pandillas y muestra los modos en los que las víctimas padecen los efectos negativos de la extorsión y se adaptan a ellos.

Las recomendaciones que se presentan apuntan a informar la formulación e implementación de políticas públicas o estrategias que contribuyan a la prevención y la atención de la problemática de las extorsiones en El Salvador.

Claves

  • Los mecanismos extorsivos actuales de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18 comenzaron a delinearse en el primer lustro del siglo XXI, aunque tienen raíces en dinámicas históricas que datan de muchos años antes.
  • En los últimos años, las pandillas han exhibido cambios importantes en su identidad sociocultural. En la actualidad, están más centradas en conseguir dinero y administrarlo.
  • Desde el punto de vista de las víctimas, la extorsión es un acto único u ocasional; en cambio, la «renta» se trata de una acción sistemática o periódica. Por tanto, en sus palabras, muchas de ellas pagan «renta», no extorsión.
  • Las consecuencias de la extorsión no son solo de índole económica, sino también social y psicológica. Las víctimas afrontan estados permanentes de estrés, ansiedad y desesperanza o indefensión y desconfían tanto de las instituciones formales como de sus vecinos.