In Analyzing Organized Crime, Human trafficking, Publications, Violence Fragility

The term resilience has started to sound like a cliché. The concept has become a popular buzzword in development discourses over the last decade, but in the international global policy fora, resilience remains a loosely de ned conceptual approach.

The empirical ambiguity of the concept, its incipient implementation as well as its rising popularity can make resilience susceptible to becoming another empty rhetorical promise in development brochures. However, the resilience approach to development has the potential to show us new modes of learning about the ways we organize ourselves into more effective networks to achieve common goals and overcome disruptions.

This report is the first of a series of evidence-based research in Sinaloa, Mexico on community resilience and organized crime supported by the Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI) as part of the #GIresilience Project. The Resilience Series, as it is formally known seek to provide substantial knowledge and data on building community resilience in the context of organized crime to the ongoing multi-stakeholder dialogue in the international global development policy fora.

Drug wars, illicit economies, and weak governance have marred Sinaloa for decades, along with countless failed security policies. In the last thirty years, the state became the base of one of the largest transnational drug- trafficking networks in the world: the Sinaloa Cartel. As the power of the Sinaloa DTO increased, the influence of organized crime became prominent in citizen’s daily lives. The Sinaloa Federation became a separate power structure effectively challenging and overpowering legitimate state institutions.

Against this tumultuous background, extraordinary civic responses to the effects of organized crime have been taking place at the community level. These responses are effectively non-violent and demonstrate great capacities of resilience at the grassroots where violence and violations are intensified. Our intention is to bring these perspectives and

resilient actors into the global policy dialogue on organized crime and development, to discuss alternatives to the traditional security-driven responses.

The ultimate aim of the #GIresilience Project is to create a global network of resilient communities to counter and mitigate the effects of criminal networks. This involves a) highlighting the courageous and inspiring work done under the most arduous circumstances, and b) incubating and developing resilience-based initiatives that can protect, enable and empower citizens who have taken and continue to take a stand against organized crime. By tapping into these communities’ own sources of resilience, we can build sustainable responses to organized crime and develop their capacity to thrive.

Adobe Spark Page

El término resiliencia ya ha comenzado a sonar como un cliché. A pesar de que el concepto se ha puesto de moda en los discursos sobre desarrollo durante la última década, en el foro internacional de políticas globales, la resiliencia sigue siendo un enfoque conceptual vagamente definido.

La ambigüedad empírica del concepto, su incipiente implementación y su popularidad en alza pueden hacer de la resiliencia una estrategia susceptible de transformarse en otra promesa retórica vacía. No obstante, la estrategia de resiliencia en el desarrollo tiene el potencial de mostrarnos nuevos modos de aprender sobre las formas en las que nos organizamos para alcanzar metas comunes y superar obstáculos.

Este informe es el primero de una serie de investigaciones fundadas en la experiencia en Sinaloa, México, sobre la resiliencia de las comunidades y la delincuencia organizada respaldado por la Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional (GI) como parte de su Proyecto Resiliencia. La Serie sobre Resiliencia, como se la conoce formalmente, intenta brindar información sustancial para la construcción de comunidades resilientes a la delincuencia organizada y sumarla al dialogo actual en el foro internacional de políticas de desarrollo globales.

Durante décadas, Sinaloa ha sido golpeada por la guerras contra las drogas, economías ilícitas, gobiernos débiles, y una infinidad de políticas fracasadas en materia de seguridad. En los últimos treinta años, este estado se ha transformado en la sede de una de las redes transnacionales de narcotráfico más grandes del mundo: el Cártel de Sinaloa. A medida que fue creciendo el poder del cártel, también lo fue haciendo la influencia de la delincuencia organizada en el día a día de las personas. La Federación de Sinaloa se convirtió en una estructura de poder alternativa que logró desafiar y dominar las instituciones estatales legítimas.

En este contexto tumultuoso, se están dando respuestas civiles extraordinarias. Estas respuestas son no violentas y demuestran la gran capacidad de resiliencia justo en donde la violencia y las violaciones se intensifican. Nuestra intención es traer estas perspectivas y estos actores resilientes al diálogo sobre políticas globales en materia de delincuencia organizada y desarrollo, en miras a debatir alternativas a las respuestas tradicionales en torno a estrategias de seguridad.

El fin último del Proyecto Resiliencia es crear una red global de comunidades resilientes para combatir y mitigar los efectos de las redes criminales. Esto incluye: a) resaltar la valentía y el trabajo inspirador realizado bajo las circunstancias más adversas, y b) incubar y crear iniciativas basadas en la resiliencia que puedan proteger, capacitar y fortalecer a los ciudadanos que han tomado una posición, y lo siguen haciendo, contra la delincuencia organizada. Al acceder a los medios propios de resiliencia de estas comunidades, podemos construir respuestas sostenibles a la delincuencia organizada y desarrollar sus capacidades para progresar.

 

Download and read the full report [English]

Download and Read the full report [Spanish]