Posted on 21 Aug 2026
Publicada por The Global Initiative against Transnational Organized Crime (GI-TOC), la guía apoya a facilitadores, docentes, organizaciones comunitarias y liderazgos locales que trabajan con niñas, niños y adolescentes en contextos afectados por la violencia.
Culiacán, Sinaloa, 21 de agosto de 2026 — ¿Cómo hablar sobre violencia con niñas, niños y adolescentes sin generar miedo innecesario, normalizar la violencia o exponerlos a experiencias que no están preparados para compartir?
Esa es la pregunta central del Manual para hablar con niñas, niños y adolescentes sobre violencia y crimen organizado, publicado por The Global Initiative against Transnational Organized Crime (GI-TOC) a través de su Fondo Resiliencia. Es una guía práctica para personas facilitadoras, docentes, organizaciones comunitarias y liderazgos locales que trabajan con niñas, niños y adolescentes en contextos afectados por la violencia que genera miedo y otras afectaciones emocionales y psicosociales.
El manual se presenta en Culiacán, donde GI-TOC y el Fondo Resiliencia han documentado durante años cómo las comunidades enfrentan los efectos de la criminalidad y construyen sus propias respuestas ante una violencia cuyos efectos alcanzan escuelas, hogares, transporte y espacios digitales. El propio manual señala que, en Sinaloa, la violencia vinculada al crimen organizado ha generado desplazamientos, interrupciones de actividades escolares y comunitarias y un clima de incertidumbre que afecta especialmente a niñas, niños y adolescentes.
«Hablar con niñas, niños y adolescentes sobre la violencia no significa exponerlos a más miedo, sino ofrecerles un espacio seguro para hacer preguntas, expresar lo que sienten y encontrar en las personas adultas herramientas de protección», dijo Siria Gastélum Félix, directora del Fondo Resiliencia de GI-TOC. «Este manual busca ayudar a quienes los acompañan a escuchar y conversar de manera responsable, sin normalizar la violencia ni obligarles a contar experiencias que no desean compartir», añadió.
El manual aborda la violencia física, psicológica, simbólica, económica y sexual, y cómo cada una afecta el bienestar y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes de manera diferente. Ofrece orientaciones para identificar riesgos, abrir conversaciones sin esperar a que ocurra una crisis y fortalecer los factores de protección ya presentes en familias y escuelas: desde personas adultas de confianza y relaciones positivas hasta espacios comunitarios seguros.
También ofrece actividades que utilizan el juego, el arte, la expresión emocional y la reflexión colectiva, con adaptaciones para distintas edades, desde los 6 hasta los 17 años, que permiten abordar temas difíciles sin pedir a niñas, niños y adolescentes que compartan sus propias experiencias.
Por ejemplo, el ejercicio «Semáforo emocional» utiliza tarjetas rojas, amarillas y verdes para que niñas, niños y adolescentes identifiquen y expresen cómo se sienten frente a distintas situaciones, permitiendo hablar de miedo, preocupación, tranquilidad o confianza sin exigir que compartan experiencias personales.
El manual fue desarrollado con un grupo técnico que incluye a Irving Salazar, director de Proyecto Centinela; Nilzy Angulo, directora de Sociedad Educadora; Iván Velázquez, director de SUMA; y Víctor Manuel Aispuro, director de la Escuela Primaria Sócrates.
«Cuando hablamos con niñas y niños sobre violencia no solo importa qué decir, sino cómo decirlo. Tenemos que considerar su edad, su contexto y qué tan cerca están de estas situaciones, porque una pregunta mal planteada puede generar miedo o ansiedad. El reto es hablar de la realidad sin minimizarla, pero también sin trasladarles nuestros propios temores», dijo Aispuro.
El Manual para hablar con niñas, niños y adolescentes sobre violencia y crimen organizado ya se encuentra disponible en resiliencefund.globalinitiative.net.